¿Notas que el ratón de tu ordenador responde con lentitud o saltos? Antes de reemplazarlo, prueba limpiarlo. Tanto los ratones ópticos como los ratones de bola acumulan polvo con el uso, afectando su rendimiento. Como expertos en mantenimiento informático, en esta guía te explicamos cómo limpiar tu ratón de forma sencilla y efectiva, paso a paso.
Necesitarás:
Pasos a seguir:
Desconecta el ratón del ordenador para evitar riesgos. Si es inalámbrico, apágalo.
Para un ratón óptico (el más común): Limpia el exterior con un paño húmedo sin pelusa. Presta especial atención a las cuatro almohadillas inferiores, donde se acumula más suciedad.
Limpia el sensor óptico (agujero inferior con luz roja) con un bastoncillo de algodón ligeramente humedecido en alcohol. Deja secar completamente antes de usarlo.
Para un ratón de bola: Extrae la bola girando la tapa. Limpia la bola y el exterior con paño húmedo y alcohol.
Limpia el interior, especialmente los rodillos, con paño húmedo y bastoncillo con alcohol, donde se acumula suciedad.
Deja secar todos los componentes al aire libre antes de reensamblar.
Limpia también la alfombrilla del ratón con paño húmedo y alcohol para un deslizamiento óptimo.
Con estos pasos, restaurarás el rendimiento de tu ratón en minutos. Realiza esta limpieza cada 1-2 meses para mantenerlo como nuevo.