¿Ha cambiado internet la personalidad de tu hijo? Internet conecta el mundo de innumerables formas, pero también genera una distancia que fomenta la desinhibición, llevando a las personas a actuar de modo diferente a como lo harían en interacciones cara a cara. Los expertos denominan este fenómeno "desinhibición online", y cada vez más padres temen que internet esté inculcando a sus hijos hábitos sociales negativos en el mundo real, ya que las normas relajadas del ciberespacio chocan con las expectativas en el hogar, la escuela o la comunidad.
Las características del entorno digital imponen limitaciones que agravan el problema. Enviar mensajes de texto fomenta abreviaturas y respuestas rápidas, sin espacio para la sutileza que suaviza las interacciones humanas. Los emoticonos intentan compensar la pérdida de matices emocionales, pero expresar ideas complejas en pocas palabras puede sonar cortante, superficial o incluso cruel. Cortesías como "por favor" o "gracias" requieren esfuerzo extra, y tras habituarse a la brevedad y el ingenio imprudente, no sorprende que los niños descuiden estas sutilezas.
Las crecientes preocupaciones por el ciberacoso, el sexting y otros abusos digitales han impulsado a muchas escuelas a impartir "netiqueta" o etiqueta digital: principios básicos para un comportamiento respetuoso en línea. Muchas de estas normas se aplican perfectamente a la vida real:
Al igual que imponer la ley en el Lejano Oeste, enseñar cortesía y respeto en internet puede mejorar los modales tanto online como offline. Mientras tanto, priorizar los buenos modales en casa desde temprana edad es fundamental.