EsHowto >> Electrónica >> Tecnología cotidiana

Baterías flexibles de papel alimentadas por sangre o sudor: la revolución de las bio-baterías

Baterías flexibles de papel alimentadas por sangre o sudor: la revolución de las bio-bateríasLa batería del Instituto Rensselaer es delgada como el papel y se puede cortar en formas personalizadas

Las baterías convencionales son esenciales, pero presentan limitaciones: pierden capacidad con el tiempo, se sobrecalientan, fugan o explotan. Además, son rígidas y voluminosas. Imagina una alternativa flexible, ultradelgada y capaz de funcionar con sangre, sudor, lágrimas u orina. Científicos del Instituto Politécnico Rensselaer (RPI) han desarrollado esta innovación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences el 13 de agosto de 2007.

Esta bio-batería utiliza electrolitos de fluidos corporales. Más del 90% de su estructura es celulosa de papel, combinada con nanotubos de carbono (10%) que la convierten en un papel nanocompuesto conductor. Según los investigadores, "se ve, se siente y pesa como el papel" [fuente: RPI].

Su diseño nanotecnológico la hace ideal para aplicaciones médicas: pequeña, flexible y recargable con fluidos corporales mientras el cuerpo produce electrolitos. Fuera del cuerpo, se activa con fluidos iónicos.

La flexibilidad permite imprimirla en rollos y cortarla en formas personalizadas, incluso con agujeros, sin perder funcionalidad. Varias capas podrían alimentar implantes como marcapasos o prótesis, integrándose cómodamente bajo la piel.

Resiste temperaturas extremas (-73°C a 149°C) gracias al fluido iónico, que no se congela ni evapora. Su ligereza y durabilidad atraen a industrias automovilística y aeroespacial.

Única por actuar como batería de alta energía y supercondensador de alta potencia, ofrece ráfagas rápidas de energía [fuente: RPI]. Es ecológica, sin químicos tóxicos y rica en celulosa. Anunciada en 2007, aún se optimiza para producción masiva.

Otras bio-baterías innovadoras

Baterías flexibles de papel alimentadas por sangre o sudor: la revolución de las bio-baterías

El RPI no está solo. En 2003, Panasonic exploró glucosa sanguínea con enzimas. En 2005, la Universidad de Tohoku creó celdas de combustible biológicas para monitoreo de glucosa en diabéticos, potencialmente para corazones artificiales.

Científicos de Singapur desarrollaron baterías con orina para kits desechables de diagnóstico (cáncer, hepatitis), integrando batería y sensor en un chip tamaño tarjeta de crédito.

Sony demostró en 2007 baterías con azúcar de glucosa o bebidas deportivas. Investigadores coreanos crearon microrobots cardíacos de tejido de rata que se mueven solos, con potencial para limpiar arterias.

Aunque no reemplazan aún baterías tradicionales, estas bio-baterías prometen avances en medicina: flexibles, duraderas y sostenibles. Hasta se han probado con ginebra y vodka.

Para más sobre bio-baterías y tipos de baterías, consulta los enlaces relacionados.