Al finalizar tu jornada laboral, un proyecto o la edición de un vídeo, es común querer cerrar la tapa de tu MacBook sin perder el progreso. El modo reposo de macOS te permite pausar el trabajo de forma instantánea y recuperarlo en segundos, una ventaja clave de los Mac frente a otros ordenadores. A continuación, te explicamos las formas más sencillas y seguras de activar el reposo en tu MacBook.
Pasos para poner el MacBook en reposo
Existen varias opciones para activar el modo reposo, todas igual de efectivas. En cualquier caso, recuperarás tu trabajo sin problemas.
Cierra la tapa del MacBook. Automáticamente entrará en reposo sin cerrar aplicaciones ni perder datos.
Selecciona el menú Apple () en la barra de menús y elige Reposo.
Pulsa el botón de encendido (en la esquina superior derecha del teclado) y haz clic en Reposo en el diálogo que aparece.
Para configurarlo a tu medida: Ve a Apple () > Preferencias del Sistema > Ahorro de energía y ajusta el temporizador de reposo de la pantalla y del ordenador.
Consejo de experto: Si vas a guardar tu MacBook por más de 48 horas, apágalo completamente en lugar de dejarlo en reposo para preservar la batería.