La retroiluminación de escaneo reduce la borrosidad en televisores LCD, ideal para ver deportes con claridad. Explora más imágenes de HDTV. Adentrarse en la compra de un HDTV puede resultar abrumador. Debes dominar un nuevo vocabulario técnico y decidir entre tecnologías competidoras: ¿proyector, pantalla plana, plasma o LCD?
Los televisores de plasma consumen más energía y tardan más en calentarse que los LCD, pero destacan en mostrar objetos en movimiento rápido y ofrecen mejor contraste. ¿Cuál es la clave de su ventaja?
Los LCD usan una retroiluminación: una luz constante detrás de la pantalla. Funcionan con impulsos eléctricos que alteran cristales líquidos para modular la luz, creando la imagen.
Sin embargo, esta luz siempre encendida impide negros profundos, incluso en oscuridad total, limitando el contraste frente a los plasma, que no la requieren.
Además, genera borrosidad en movimientos rápidos, dejando rastros visibles.
Los fabricantes combaten esto con innovaciones como la retroiluminación de escaneo.
Retroiluminación dinámica en acción
A diferencia de las retroiluminaciones convencionales, la de escaneo se enciende y apaga selectivamente, cientos de veces por segundo, solo donde se necesita.
Esto mejora el contraste apagándose en zonas oscuras para negros más profundos y nítidos, y reduce borrosidad combinada con altas tasas de refresco.
Requiere respuesta instantánea: no hay tiempo para calentamiento, a diferencia de las tradicionales.
Está formada por múltiples fuentes de luz dirigidas a zonas específicas, lo que eleva su costo y el precio del TV LCD.
No todos los LCD la incluyen; a veces hay que activarla manualmente. Las tasas de refresco han subido: de 60 Hz en SD a 480 Hz en HDTV recientes, prometiendo movimientos más fluidos, aunque la diferencia perceptual varía.
Evalúa en persona antes de invertir.
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