Un rebaño de ovejas se agrupa en un campo de los Pirineos europeos. Es cierto que fotografiar una criatura inédita o una ruina recién descubierta resulta impresionante incluso con una toma simple. Pero ¿cómo destacar al capturar escenas ya fotografiadas millones de veces? La solución: perspectivas aéreas. Tradicionalmente, helicópteros y aviones con lentes potentes eran la opción, pero los drones han democratizado el acceso a estas vistas únicas. Estas cautivadoras imágenes de fauna silvestre, a veces abstractas, demuestran el potencial de la fotografía aérea con drones.
Una manada de elefantes cruza la arena en el distrito de Damaraland, Namibia.
Una manada de caballos cruza el río Orkhon en la provincia de Övörkhangai, Mongolia.
Un grupo de vacas pasta en un prado alemán.
Una bandada de flamencos rosas vuela sobre el Parque Nacional Banc d'Arguin, Mauritania.
El delta del Okavango en Botsuana alberga grandes manadas de elefantes; se estima que el país tiene una de las poblaciones más numerosas de África, aunque las migraciones transfronterizas complican los conteos precisos.
La fotografía aérea ofrece perspectivas frescas incluso del gato doméstico común.
Una toma aérea captura la migración del ñu azul en la Reserva Nacional Maasai Mara, Kenia.
Los caballos en un prado se funden desde arriba, salvo que el sol revele sus sombras.