Muchas personas idealizan un trabajo que permite anticipar el futuro, pero un futurista no es un adivino. Se trata de un profesional altamente cualificado que, tras exhaustiva investigación y análisis, realiza proyecciones fundamentadas sobre tendencias futuras, como cambios demográficos, avances tecnológicos, posibles pandemias o evoluciones sociales. La mayoría de estas previsiones abarcan los próximos 5 a 50 años. Resulta más preciso proyectar datos demográficos a medio siglo, mientras que condiciones sociales y sanitarias a un siglo son más complejas [fuente: Global Future Report].
El pensamiento futurista surgió entre los siglos XVII y XVIII, durante la Ilustración. La publicación de Principia Mathematica de Isaac Newton en 1687 impulsó la fe en la razón, el empirismo y la ciencia. El término "futurista" aparece documentado en inglés en el siglo XIX, en una obra de George Stanley Faber sobre futuristas bíblicos cristianos [fuente: Oxford English Dictionary]. El futurismo cobró impulso a inicios del XX con la ciencia ficción; H.G. Wells se considera el primer futurista moderno, seguido de Isaac Asimov y Arthur C. Clarke [fuente: Acceleration Watch].
Hoy, el futurismo es un campo profesional consolidado. Universidades ofrecen cursos y titulaciones específicas, aunque no es indispensable: basta con una licenciatura en cualquier disciplina. Los mejores futuristas destacan por su enfoque multidisciplinario, curiosidad insaciable, creatividad, pensamiento crítico y tolerancia a la incertidumbre. Deben imaginar escenarios plausibles basados en datos sólidos [fuente: Mullins].
Trabajos en futurismo
¿Te ves como futurista? Hay diversas oportunidades en gobiernos, ONGs o empresas, especialmente en marketing y publicidad (especialistas en marketing, ideas o directores de investigación futura) [fuentes: Chalupa, Kellogg Forum]. También como consultores independientes para firmas como Hallmark, IBM, British Telecom o el FBI [fuente: Glasner].
En la academia, se centran en crítica social; en empresas, anticipan cambios de mercado y opinión pública para estrategias comerciales. El día a día incluye leer informes, analizar bases de datos, entrevistar expertos y sintetizar tendencias: si "x" es el presente y "y" y "z" las tendencias, ¿cuáles son las consecuencias lógicas? Un gran futurista conecta datos dispersos [fuentes: Future Search, Mullins].
Dado que el campo es emergente, la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. no rastrea salarios específicos, pero estima 500-1000 futuristas profesionales en el país [fuente: Mullins]. Organizaciones como la Asociación de Futuristas Profesionales, la World Future Society y el World Futures Studies Federation impulsan su crecimiento.
El auge de los futuristas es clave: aunque reconocemos problemas como contaminación, consumo energético o superpoblación, fallamos en actuar a largo plazo. Más futuristas nos guiarán hacia decisiones sostenibles hoy para un mañana mejor [fuente: Crawford].
Nota del autor
¿Quién no sueña con el futuro? Crecí con Los Supersónicos y soñaba con videollamadas hogareñas. Hoy, Skype y FaceTime lo hacen realidad. ¡Solo falta Rosey, la robot-amah de llaves!