Seguramente has oído historias de conductores que terminaron en lagos o zonas peligrosas por seguir su GPS, o quizás lo has vivido tú mismo: indicaciones erróneas que te desvían a carreteras cerradas o caminos equivocados.
Se estimaba que en 2012 habría hasta 560 millones de dispositivos GPS en uso global, frente a los 175 millones de 2007 [fuente: Meyer]. Aunque dependemos de estas guías paso a paso, no son infalibles. Para entender sus fallos, veamos cómo funcionan: los receptores GPS combinan señales de satélites y estaciones terrestres para calcular tu posición y ruta, superponiéndola en mapas digitales almacenados en el dispositivo.
No importa el precio del GPS; su precisión depende de la red satelital y los mapas. Las señales satelitales no son 100% exactas, con márgenes de error de 50 a 100 metros [fuente: Corvallis Microtechnology Inc.].
Además, los mapas se desactualizan rápido. Las rutas se basan en datos de proveedores asociados al fabricante. Sin actualizaciones, fallarán. Analicemos las causas principales: problemas de mapeo, señales débiles y más.
Indicaciones GPS erróneas: perdido por culpa del GPS
No usarías un mapa antiguo del maletero, ¿verdad? Lo mismo aplica a tu GPS. La información desactualizada te impedirá llegar del punto A al B.
Cada año, hasta el 40% de las carreteras cambian: nuevas vías, cierres, carriles modificados [fuente: Tele Atlas]. En tu ciudad, las obras duran meses o años hasta que se actualizan los mapas digitales. Empresas como Navteq y Tele Atlas usan datos de campo, feedback de usuarios y otras fuentes para reflejar la realidad vial.
Un estudio de la Fundación de Investigación de Sistemas de Navegación reveló que los GPS omiten detalles clave, como tipos de carretera, cruciales para evitar desvíos a zonas residenciales o caminos sin pavimentar.
Los usuarios son responsables de las actualizaciones. Muchos dispositivos permiten descargas gratuitas vía PC o tarjeta SD. Con chequeos frecuentes, tendrás rutas precisas.
Aun con mapas actualizados, la red satelital puede fallar por condiciones atmosféricas o terrestres. Errores como efemérides o errores orbitales impiden la comunicación. Variaciones en ionosfera y troposfera (plasma, temperatura, presión, humedad) afectan cálculos.
Interferencias comunes surgen de obstáculos: edificios altos, follaje, montañas o superficies reflectantes bloquean señales claras.
Para llegar siempre a destino: actualiza mapas regularmente y lleva un mapa físico de respaldo.
¿GPS equivocado? Corrígelo tú mismo. Proveedores como Navteq y Tele Atlas ofrecen herramientas para reportar errores: direcciones incorrectas o nuevas calles. Todos los envíos se verifican antes de integrarse.