Seleccionar el enfoque adecuado en una imagen es clave para transmitir el mensaje deseado al espectador. Lytro permite refocalizar la foto incluso después de capturarla. La empresa Lytro lanzó hace unos años la primera cámara de campo de luz para consumidores, generando gran expectación mundial. Expertos predijeron que revolucionaría la fotografía para siempre. Sin embargo, con el paso del tiempo, esos titulares se han diluido, llevando a muchos a cuestionar si esta tecnología es un gimmick obsoleto. La verdad es que las cámaras de campo de luz están en sus primeras etapas de desarrollo.
"La tecnología de campo de luz forma parte del amplio espectro de la fotografía computacional", explica Steve Cooper, director de marketing de productos de Lytro, en una entrevista por correo electrónico. La fotografía computacional implica capturar y procesar imágenes digitalmente, en contraste con los métodos ópticos tradicionales.
En esencia, Lytro captura imágenes fijas interactivas al fotografiar escenas en 3D mediante un arreglo de microlentes que registran el ángulo e intensidad de la luz desde múltiples perspectivas. Aunque la ciencia subyacente es compleja, las microlentes y el software propietario son fundamentales.
La primera generación, Lytro Light-Field, era una compacta caja rectangular con un precio inicial de 400 dólares, ahora disponible por menos de 200. Su sucesor, Lytro Illum, similar a una DSLR, cuesta más de 1.200 dólares y ofrece cuatro veces más resolución y mejor calidad de imagen.
Tras capturar la imagen, transfírala a tu computadora. Ahí comienza la magia: con el software de Lytro o Adobe Photoshop, puedes ajustar el punto de enfoque. Por ejemplo, en un paisaje donde una roca en primer plano está nítida, puedes hacer que las montañas de fondo cobren nitidez.
¿Perdiste el enfoque de un cachorro o niño en movimiento? Corrígelo en tu PC. ¿Quieres una composición diferente o un efecto artístico? Hazlo post-captura.
El refocalizado post-producción no es exclusivo de Lytro. Panasonic usa ráfagas de ultra alta velocidad para imágenes de enfoque múltiple, y algunos smartphones lo imitan.
A pesar del revuelo inicial, las cámaras Lytro no han dominado el mercado. Un limitante es que las imágenes de campo de luz no se imprimen fácilmente: sus características interactivas son puramente digitales, ideales para pantallas, no para impresiones en la nevera.
Algunos fotógrafos de estilo de vida usan Lytro para retratos y eventos, compartiéndolos online. Aunque no han transformado la fotografía cotidiana del consumidor, Lytro ha lanzado más de una docena de actualizaciones en los últimos dos años, añadiendo animaciones 3D, impresiones lenticulares, cambio de perspectiva y más.
Los ejecutivos de Lytro ven el campo de luz más allá del consumo fotográfico: como software evolutivo para cámaras de seguridad, escáneres médicos (como RMN) y contenido 3D para VR como Oculus Rift, Gear VR o Google Cardboard.
Entonces, ¿sigue viva la fotografía de campo de luz? Lytro afirma que sí.
"La fotografía de campo de luz continuará creciendo, impulsando avances en esta tecnología", asegura Steve Cooper.
La compañía prevé beneficios en realidad mixta, cinematografía, aplicaciones médicas e industriales a corto plazo.