Los cables de fibra óptica transmiten datos mediante pulsos de luz, revolucionando las comunicaciones globales.En las últimas dos décadas, las líneas de fibra óptica han transformado las telecomunicaciones de larga distancia y han hecho posible el acceso universal a Internet. Al reemplazar el cobre, reducen drásticamente los costos de transmisión de voz e Internet.
Para entender su funcionamiento, imagina un tubo largo y flexible, como una pajita gigante, recubierto por dentro con un espejo perfecto. Si un amigo enciende una linterna en un extremo y la apunta hacia ti a millas de distancia, la luz se reflejará en las paredes curvas del tubo gracias al espejo, llegando intacta. Encendiendo y apagando la linterna en código Morse, podríais comunicaros. Esta analogía captura la esencia de la fibra óptica.
Un tubo espejado sería impráctico por su volumen y dificultad de fabricación. En cambio, los cables reales usan vidrio ultrapuro, tan transparente que permite el paso de luz a través de kilómetros (como una ventana de millas de espesor aún clara). Este vidrio se estira en filamentos del grosor de un cabello humano y se recubre con dos capas de plástico.
Este recubrimiento plástico crea un reflejo total interno, similar al espejo perfecto. Prueba con una linterna y una ventana en penumbra: a 90 grados, la luz pasa; a un ángulo rasante, se refleja dentro del vidrio. En la fibra, la luz rebota así continuamente, confinada en el núcleo.
Para voz telefónica, las señales analógicas se digitalizan (ver Cómo funciona la grabación analógica y digital). Un láser modula los bits: on/off miles de millones de veces por segundo. Sistemas modernos con láseres multicolor transmiten terabits por fibra.
Una fibra soporta señales hasta 100 km (60 millas). En redes largas, repetidores cada 40-60 millas amplifican la señal.
Consulta la página siguiente para más detalles.