Solo han transcurrido siete días desde el lanzamiento de Pokémon GO en países seleccionados, incluido EE. UU., y el número de jugadores del juego gratuito ya ha superado los 65 millones de usuarios de Twitter en ese país. ¿Has oído hablar del fenómeno Pokémon GO que está conquistando el mundo? ¡Es imposible no verlo! Dondequiera que vayas, la gente mira su teléfono, desliza la pantalla y corre hacia la siguiente ubicación. Pero, ¿cómo se eligieron esos lugares en primer lugar?
Si has jugado, sabrás que las Poképaradas y Gimnasios están ligados a sitios reales con significado cultural. Ese es precisamente el objetivo.
Niantic, la empresa detrás de Pokémon GO (antes parte de Google), desarrolló previamente Ingress, un juego donde los jugadores visitaban lugares reales para reclamar áreas en un conflicto global usando sus teléfonos. Fueron esas ubicaciones de Ingress las que sirvieron de base para Pokémon GO.
Niantic seleccionó muchos sitios de Ingress a partir de fotos geoetiquetadas de lugares históricos y culturales en Google. Sin embargo, la comunidad de jugadores fue clave: enviaban fotos de ubicaciones interesantes, geoetiquetadas, que el equipo de Niantic revisaba y aprobaba. Así, el mapa de Ingress creció progresivamente.
Esas mismas coordenadas forman la estructura de Pokémon GO. Parques, museos, teatros, iglesias e instalaciones artísticas cumplen roles similares en ambos juegos, incentivando a los jugadores a explorar y conocer su entorno cultural.
Aunque no todo es perfecto. Algunas Poképaradas están cerca de residencias, frustrando a vecinos por el paso de jugadores. Otros sitios, como el Museo del Holocausto en Washington D.C., generan controversia, y no todos son seguros. Como recuerda el juego, siempre mantén la atención en tu entorno, incluso persiguiendo un Mewtwo.