Apple ha desarrollado patentes para integrar un sistema de infrarrojos en dispositivos iOS, permitiendo que un transmisor en conciertos desactive la cámara de cualquier iPhone o iPad apuntado al escenario. ¿Has asistido a un concierto donde el mar de smartphones bloquea la vista del escenario? ¿O has visto videos en YouTube de eventos en vivo con audio deficiente y ruido de fondo? Apple busca solucionar esto con tecnología innovadora.
El sistema convierte la cámara del dispositivo iOS en un receptor infrarrojo. Un transmisor instalado en el escenario envía una señal que desactiva la cámara al instante, similar a un mando a distancia de TV. Esta solución también aplica en cines o museos, donde podría activar funciones de realidad aumentada: apunta tu iPhone a una escultura y recibe datos sobre el artista, técnicas y más, superpuestos en pantalla.
Aunque genera preocupación por posibles usos policiales, la tecnología es efectiva en entornos controlados como conciertos o museos, donde se dirige el emisor con precisión. En escenarios reales impredecibles es ineficaz, y solo afecta a dispositivos iOS.
Apple solicitó la primera patente en 2009, titulada "Sistemas y métodos para recibir datos infrarrojos con una cámara diseñada para detectar imágenes basadas en luz visible". La USPTO la concedió en septiembre de 2014. En 2014 presentó una patente de continuación, aprobada el 28 de junio de 2016, fortaleciendo su protección.
Otras empresas como Yondr usan fundas bloqueables: los asistentes guardan sus teléfonos al entrar al recinto, que se desbloquean al salir. Artistas y venues ya las adoptan.
Ya sea con infrarrojos o fundas, los smartphones en alto durante conciertos parecen tener los días contados, mejorando la experiencia para todos los fans.