¿Alguna vez te has preguntado cómo un lanzador de pelotas de tenis logra un servicio perfecto una y otra vez mientras practicas tu swing? Descubre su interior en esta imagen detallada.
Este dispositivo lanza pelotas de forma continua siempre que tenga electricidad y un suministro de bolas. Su secreto: la presión de aire. Sigue leyendo para ver su origen.
Al encenderse, un ventilador eléctrico aspira aire del exterior hacia el depósito. El flujo pasa por una espuma y pantalla protectora que salvaguardan el motor de impurezas y desechos.
El aire asciende luego por la tolva.
Desde la tolva, sale hacia el cañón.
Ahora, incorporamos las pelotas de tenis al proceso.
Un motor eléctrico en la tolva mantiene las bolas en movimiento constante.
Este motor gira un rotor que desplaza las bolas una a una por un orificio hacia un tubo de plástico que cruza el depósito.
La bola desciende por el tubo hasta un retén suave de goma. Este sella el extremo, cierra una aleta plástica y permite que la presión de aire se acumule detrás.
Cuando la presión supera la resistencia del retén, la bola sale disparada por el cañón. La aleta se abre, otra bola entra y el ciclo se repite.
La manguera flexible une el cañón al depósito, permitiendo ajustar el ángulo. Este sistema neumático se usa también en lanzadores de camisetas, confeti y efectos especiales como nieve artificial o escombros voladores.