Los relojes despertadores de cuerda han sido un clásico durante décadas y siguen resultando fascinantes al desmontarlos. Para una visión general de los relojes mecánicos, consulta nuestro artículo Cómo funcionan los relojes de péndulo. Este es el modelo que analizaremos hoy:
Al retirar las perillas de cuerda y la tapa posterior, se revela el corazón del reloj:
Una vez extraído el soporte, las campanas de alarma, las manecillas, la esfera y el anillo de montaje, queda expuesto el mecanismo principal.
Este reloj, al igual que la mayoría de los relojes de mesa y pulsera, emplea una rueda oscilante en vez de un péndulo. La rueda y su muelle se ubican en la parte inferior. En la imagen anterior, el muelle principal está en la parte superior derecha; el de la izquierda corresponde a la alarma, con su propio tren de engranajes y escape.
En esta vista frontal del mecanismo, los ejes concéntricos en el centro alojan las manecillas.
Desde un ángulo lateral, se aprecia perfectamente cómo interactúan los distintos engranajes.
Aquí, la rueda oscilante en primer plano, impulsada por los engranajes que le transmiten energía.
Aunque parece complejo, este mecanismo cuenta con solo una docena de piezas móviles aproximadas. Incluye cuatro engranajes entre el muelle principal y la rueda de escape (el eje del cuarto mueve el segundero), la rueda de escape, el ancla, la rueda oscilante y su muelle. Otros cuatro engranajes gestionan las manecillas de horas, minutos y alarma, mientras que dos más controlan el martillo de la alarma, uno actuando como rueda de escape.