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¿Puede una camiseta convertir el sonido en electricidad? La innovación ecológica de Orange

¿Puede una camiseta convertir el sonido en electricidad? La innovación ecológica de Orange Las camisetas Sound Charge representan una iniciativa innovadora de la compañía de telecomunicaciones Orange para desarrollar cargadores de teléfonos móviles ecológicos. Estos rectángulos blancos en las camisetas son películas piezoeléctricas que convierten las vibraciones sonoras en electricidad.

La respuesta es sí: una camiseta puede transformar el sonido en electricidad gracias a la tecnología piezoeléctrica. Esta camiseta, presentada por Orange, utiliza películas piezoeléctricas similares a las empleadas en altavoces, pero en sentido inverso. Mientras los altavoces convierten electricidad en sonido, la Sound Charge genera voltaje a partir de la presión acústica, almacenándolo en una batería interna compatible con varios modelos de teléfonos [fuentes: Orange; Srivastava].

Esta prenda forma parte de los esfuerzos de Orange por crear cargadores sostenibles. Durante cuatro años, la compañía colaboró con empresas de energías renovables como Gotwind para lanzar prototipos anuales en el Festival de Glastonbury, en Inglaterra [fuentes: Boyle; Orange; Telegraph]. En 2010, presentaron las Power Wellies, botas que generan energía por el calor del talón. En 2007 debutó el Recharge Pod (eólico y solar) y en 2008 el Dance Charger, alimentado por el movimiento de baile [fuentes: Boyle; Gotwind; Orange].

Orange estimó que con 80 decibelios de sonido —equivalente a una calle concurrida— las camisetas generarían unos 6 vatios-hora en Glastonbury, suficientes para cargar dos teléfonos básicos o un smartphone, aunque requeriría entre 12 horas y un fin de semana completo [fuentes: Orange; Telegraph].

Otras innovaciones en cargadores ecológicos

Otras compañías también exploran soluciones verdes para cargar dispositivos móviles, impulsadas por el aumento de la electrónica portátil y el desperdicio energético —hasta el 60% en sobrecargas— y 51.000 toneladas de cargadores desechados en 2009 [fuentes: Crow; Brown; Howard].

Vodafone desarrolló un paraguas con células solares que carga vía USB y mejora la recepción 3G [fuentes: Srivastava; Trenholm]. Power Felt, de la Universidad de Wake Forest, convierte calor corporal en electricidad mediante nanotubos de carbono [fuentes: Knibbs; Nosowitz]. Nokia probó teléfonos que se cargan con movimiento, Samsung con paneles solares y Wysips propone cristales solares para iPhones [fuentes: Ascharya; Brown; Rule; Acedo].

Aplicaciones adicionales incluyen linternas de emergencia o captura de calor residual de laptops. Diseños como la maleta de Jung Inyoung almacenan energía cinética de las ruedas, o plantillas piezoeléctricas [fuentes: Cha; Fitzgerald; Knibbs; Srivastava]. En Francia, paneles en aceras capturan energía peatonal [fuente: Boyle].

Los termogeneradores operan mediante termopares o termopilas, generando voltaje por diferencias de temperatura (efecto Seebeck, descubierto por Thomas Johann Seebeck) [fuentes: Boyle; Encyclopædia Britannica].

Nota del autor

Desarrollar cargadores ecológicos es clave, pero reducir el ciclo de reemplazo de teléfonos es aún más importante. Alternativas incluyen carga inductiva inalámbrica, inspirada en Tesla, que eliminaría cables en autos, cocinas u oficinas. El reto es la estandarización para evitar desperdicios [fuentes: múltiples].

Fuentes