Muchos videojuegos caseros y arcade utilizan pistolas de luz como dispositivos de entrada. Apuntas el arma hacia la pantalla, aprietas el gatillo y, si impactas en el objetivo, este explota en pantalla.
Para lograr este efecto, la pistola incorpora un fotodiodo (o fototransistor) en el cañón, capaz de detectar la luz emitida por la pantalla. También incluye un interruptor de gatillo. Estas salidas se conectan a la computadora que controla el juego.
Simultáneamente, la computadora recibe señales de la electrónica del controlador de pantalla. Si has leído Cómo funciona la televisión, conocerás las señales de retroceso horizontal y retroceso vertical que alinean la imagen. El controlador envía pulsos al inicio de estas señales, permitiendo a la computadora rastrear la posición del haz de electrones en cada fotograma.
La computadora emplea una de dos técnicas para determinar si el arma apunta al objetivo al accionar el gatillo: