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Auriculares de conducción ósea: cómo funcionan y por qué protegen tu audición

Auriculares de conducción ósea: cómo funcionan y por qué protegen tu audición Estudios confirman que escuchar música a alto volumen con auriculares tradicionales puede dañar irreversiblemente los oídos.

El grupo Black Eyed Peas insta en su canción 'Play It Loud' a '¡deja que el ritmo golpee!', y muchos amantes de la música pop prefieren disfrutarla así. Sin embargo, al subir el volumen en un reproductor MP3 y colocar auriculares intraurales, te expones a hasta 120 decibelios, comparable a un motor a reacción (fuente: Ciencia a diario). Un estudio de 2010 en el Journal of the American Medical Association reveló que casi uno de cada cinco adolescentes en EE. UU. presenta pérdida auditiva por este hábito (fuente: Ostrow).

Si disfrutas corriendo mientras escuchas a Foo Fighters o U2, no desesperes. Los auriculares de conducción ósea permiten oír música sin insertar nada en los oídos, transmitiendo el sonido directamente a la cóclea, evitando el tímpano. Conocidos como 'bonephones', son una solución innovadora.

Cómo funciona la conducción ósea

Auriculares de conducción ósea: cómo funcionan y por qué protegen tu audición

Estos auriculares transmiten vibraciones sonoras a través de los huesos del cráneo, saltándose el tímpano. Para entenderlo, repasemos el oído normal:

Auriculares de conducción ósea: cómo funcionan y por qué protegen tu audición

Las ondas sonoras entran por el pabellón auricular, recorren el canal auditivo hasta el tímpano, que vibra y activa los huesecillos. Estos trasladan la vibración a la cóclea, convirtiéndola en impulsos nerviosos para el cerebro (fuente: Hass).

Alternativamente, las vibraciones viajan por los huesos craneales directamente a la cóclea: este es el principio de la conducción ósea (fuente: Walker y Stanley). Ludwig van Beethoven, con pérdida auditiva por engrosamiento en el oído medio, usó una varilla en su piano para transmitir vibraciones óseas y componer (fuente: Mai).

Evolución de la tecnología de conducción ósea

Auriculares de conducción ósea: cómo funcionan y por qué protegen tu audición

En el siglo XX, con la amplificación eléctrica, surgieron audífonos óseos para entornos ruidosos. En 1935, Edgar Hand patentó un teléfono con banda para la cabeza (fuente: Hand). En los 40 y 50, se desarrollaron audífonos similares. En 1957, Clairdon Cunningham creó cascos para pilotos (fuente: Cunningham).

En los 80, James P. Liautaud patentó un reproductor para deportes con transductores sobre la clavícula (fuente: Liautaud). En 1994, H. Werner Bottesch diseñó auriculares estéreo óseos detrás de las orejas, optimizando frecuencias (fuente: Bottesch). Hoy, son más avanzados.

¿Son mejores que los auriculares tradicionales?

Auriculares de conducción ósea: cómo funcionan y por qué protegen tu audición

Aparecieron en el mercado consumer en los 2000 y protegen la audición. La Dra. Deborah Price, de la Audiology Foundation of America, los califica de 'muy seguros' (fuente: Weir, Wired 2004).

La calidad de sonido varía: algunos notan menos graves o distorsión (fuente: Kuchera, Ars Technica 2009). Investigaciones del Georgia Tech confirman lateralización estéreo comparable a auriculares convencionales, con avances en sonido 3D (fuente: Walker y Stanley).

Ideales para quienes priorizan la salud auditiva sin sacrificar la música.

Nota del autor

Crecí en los 70-80 idolatrando rock a todo volumen (Rolling Stones, U2, Ramones), pero conservo buena audición gracias a precauciones: distancia de altavoces, tapones en conciertos y auriculares abiertos. En la era digital, evito intraurales y controlo el volumen.

Fuentes

  • Ciencia a diario
  • Ostrow (JAMA 2010)
  • Hass
  • Walker y Stanley
  • Mai
  • Hand (1935)
  • Cunningham (1957)
  • Liautaud (1980s)
  • Bottesch (1994)
  • Weir (Wired 2004)
  • Kuchera (Ars Technica 2009)