La imagen de un hombre fallecido hace décadas emerge nítidamente de una placa de daguerrotipo (derecha) tras eliminar el empañamiento (izquierda) mediante rayos X sincrotrón. Las primeras fotografías y su técnica se presentaron el 19 de agosto de 1839 en una conferencia en el Institut de France, París. El proceso involucraba una placa de cobre plateada, yodada, expuesta en cámara y revelada con vapor de mercurio. Así nació el daguerrotipo, nombrado en honor a Louis Daguerre, artista francés.
Estas imágenes precisas inauguraron la fotografía y las representaciones visuales exactas de la historia. Liberado al dominio público por el gobierno francés, el daguerrotipo se popularizó globalmente entre 1839 y finales de la década de 1850, capturando millones de retratos antes de ser superado por nuevas tecnologías.
Con el paso del tiempo —casi 180 años—, los daguerrotipos sufren empañamiento, puntos negros y degradación química que ocultan las imágenes. Sin embargo, la ciencia ofrece una solución innovadora.
Un equipo de la Universidad de Western Ontario (Canadá), la Galería Nacional de Canadá y la Fuente de Luz Canadiense, utilizando la Fuente de Sincrotrón de Alta Energía de Cornell (CHESS), analizó los cambios químicos en daguerrotipos deteriorados. Su estudio, publicado el 22 de junio de 2018 en Scientific Reports, demuestra que el escaneo de fluorescencia de rayos X (XRF) recupera imágenes con gran detalle.
Even en casos severamente empañados, la distribución de mercurio —elemento clave de la imagen— permanece intacta bajo la capa degradada. El método XRF es no invasivo, preservando la frágil superficie sin alteraciones.
Esta técnica beneficia a curadores, conservacionistas e historiadores, asegurando la preservación de los artefactos fotográficos más antiguos.
Así, los 'fantasmas' mercuriales del siglo XIX cobran nueva vida en placas de cobre plateado.