En primer plano, observa el brazo del esqueleto: los objetos de los dedos son hijos del objeto de la mano, que a su vez es hijo del antebrazo.
Los personajes de los videojuegos cuentan con esqueletos digitales, similares a nuestro esqueleto humano. Se trata de una estructura oculta de objetos interconectados que se mueven en relación unos con otros. Mediante la técnica de jerarquía padre-hijo (o parenting), un objeto hijo se asigna a un objeto padre. Cuando el padre se mueve, el hijo lo sigue según los parámetros definidos, permitiendo crear jerarquías complejas. Aquí un ejemplo para un personaje humano:
Una vez configurado el esqueleto y los controles de jerarquía, se anima el personaje. El método más común es la cinemática inversa, que posiciona el objeto hijo en el lugar deseado por el animador, ajustando automáticamente al padre y al resto de la cadena. Otro enfoque popular en juegos es la captura de movimiento, que registra datos de sensores en actores reales y los mapea al esqueleto digital para lograr movimientos naturales y realistas.
El rango de movimiento de cada articulación se define mediante restricciones programadas en el motor del juego. Una secuencia típica incluye: modelado del esqueleto, asignación de pesos (skinning), animación y optimización.
Aquí hay algunos enlaces interesantes: