¿Generar electricidad con orina en calcetines? No es una idea tan loca como parece. Escenarios hipotéticos como "¿Qué llevarías a una isla desierta?" podrían volverse realidad gracias a unos calcetines eléctricos alimentados por orina, capaces de enviar mensajes de texto salvavidas sin necesidad de enchufes.
Un equipo del Centro de BioEnergía de Bristol (colaboración entre la Universidad del Oeste de Inglaterra y la Universidad de Bristol) ha desarrollado el "primer sistema autosuficiente del mundo alimentado por un generador portátil basado en celdas de combustible microbianas (MFC)". En esencia, se trata de un generador que produce energía a partir de orina fluyendo por celdas microbianas con cada paso.
Dirigidos por el profesor Ioannis Ieropoulos, ya habían alimentado teléfonos con MFC y orina, pero en esta versión el sistema es completamente autónomo, impulsado por la energía humana: la orina como combustible y el movimiento del pie como bomba.
Los investigadores replicaron un sistema circulatorio simple inspirado en peces, pero con orina bombeada por talones hacia MFC flexibles en los calcetines. Esto genera suficiente energía para enviar mensajes inalámbricos cada dos minutos a un receptor controlado por PC. Mira el video para más detalles.
Estas MFC convierten bacterias de residuos orgánicos en electricidad, superando desafíos de energías renovables como solar o eólica. El reto: integrar en ropa con sistemas existentes de recolección de orina, sin catéteres especiales, similar a propuestas de calzado hidroeléctrico de 2001.
Ieropoulos prevé usos en uniformes militares, espaciales, de esquí o excursiones. "Es una prueba de concepto en laboratorio, pero integrable en textiles inteligentes. El objetivo: aprovechar desechos sin manipularlos", afirma.