La camiseta sin mangas Move monitorea la posición de tu cuerpo durante los entrenamientos y te alerta sobre alineaciones incorrectas. En un pasado reciente, usar una computadora implicaba estar sentado frente a un escritorio o cargar una laptop pesada. Hoy, gracias a los smartphones y una ola de dispositivos electrónicos diminutos y portátiles, puedes procesar datos en cualquier momento y lugar. Pronto, ni siquiera necesitarás llevar dispositivos: se integrarán en tu ropa, sombrero o gafas. La era de la tecnología portátil, o wearables, ha llegado.
Durante décadas, ingenieros y visionarios han soñado con computadoras usables. Sin embargo, las limitaciones en velocidades de procesadores y baterías frenaron su desarrollo, ya que sin energía, la electrónica es solo metal inerte.
Ahora, con baterías avanzadas, procesadores más rápidos, conectividad constante a internet y software inteligente, el potencial de los wearables es ilimitado y realista.
Imagina las aplicaciones: tu equipo de yoga corrige tu postura en tiempo real; relojes y joyas monitorean salud cardiovascular o trastornos bipolares, alertando a ti y tu médico; chaquetas para bomberos con sensores rastrean signos vitales y posiciones para mayor seguridad.
Adolescentes controlan mensajes con anillos Bluetooth. Gafas como Google Glass permiten funciones de smartphone con lentes graduados. Incluso tu perro puede usar collares inteligentes para rastrear actividad.
Los analistas ven un mercado en auge. El informe de Deloitte preveía 10 millones de unidades vendidas en 2014, con gafas inteligentes liderando en $3 mil millones. Relojes y pulseras fitness también destacaban [fuente: Deloitte].
Los wearables ya no son nicho: startups y gigantes tecnológicos compiten por este mercado. Sigue leyendo para descubrir cómo estos dispositivos se integrarán en tu vida.
Contenido- El yo cuantificado
- Rastreadores corporales en abundancia
- Usando tu diversión
- La moda se encuentra con la forma
- Otro Piezo del Rompecabezas
- Tu yo digital
El yo cuantificado
Google Glass captó atención con elogios y críticas. El objetivo de los wearables es simplificar tareas, mejorar eficiencia, efectividad o diversión. Forman parte del movemento cuantificado, que integra tecnología para recopilar datos continuos de tu vida.
Ya sea para registrar cada momento o solo métricas de ejercicio, los wearables se expanden. Todos contribuyen a la Internet de las Cosas (IoT), interconectando dispositivos que registran y controlan datos corporales y globales.
Los smartphones son el núcleo, conectando wearables vía apps y hardware.
Google Glass ejemplifica esto: gafas con pantalla óptica, comandos de voz, Wi-Fi, Bluetooth, GPS, cámara, micrófono y 16 GB de almacenamiento. Permite videollamadas, emails, redes sociales y más.
Glass es solo un ejemplo en pruebas. A continuación, exploramos el mayor mercado: rastreadores corporales.
Rastreadores corporales en abundancia
Dispositivos como Jawbone Up, Misfit Shine y Fitbit Flex son comunes para monitoreo físico. Los wearables se adhieren al cuerpo, enfocándose en salud y fitness.
Relojes deportivos con GPS miden distancia, tiempo, frecuencia cardíaca y calorías. Sensores avanzados rastrean cualquier métrica.
Imagina sostenes que detectan cáncer por patrones térmicos, calcetines que analizan forma en entrenamientos o ropa interior que estimula músculos en pacientes postrados.
Sensores medirán glucosa para diabéticos; pulseras alertarán sobre higiene en servicios médicos.
El tejido Cityzen Smart Sensing integra sensores en ropa cómoda, conectada vía Bluetooth a apps que monitorean corazón, respiración y estrés. Se lava normalmente y recarga con movimiento.
Usando tu diversión
PrioVR, con 17 sensores, traduce movimientos reales a juegos. La diversión impulsa la adopción. Wearables potencian entretenimiento.
Videojuegos inmersivos con PrioVR: sensores correlacionan movimientos reales con avatares, superando Kinect o Wii.
Cámaras como Ego LS transmiten video en vivo vía 4G/Wi-Fi, útil para deportes extremos o profesiones críticas.
Sensores Zepp analizan swings en golf, béisbol o tenis, ofreciendo datos y replays vía apps.
Muchos wearables aún maduran. Siguiente: desafíos de diseño.
La moda se encuentra con la forma
Moda ubiquitous en pasarela coreana 2006; los wearables deben ser discretos. Desafío clave: estética y comodidad.
La moda define identidad. Productos deben ser atractivos para evitar rechazo.
Move, camiseta elástica con sensores, vibra para corregir postura, luciendo moderna.
Google Glass parece futurista, limitando adopción masiva hasta refinarse.
Ingenieros resuelven comodidad: controles táctiles en telas de la Politécnica de Montreal, lavables.
Baterías flexibles como cuero artificial alimentan dispositivos todo el día.
Otro piezo del rompecabezas
Componentes piezoeléctricos generan energía por movimiento. Piezoelectricidad: electricidad por estrés mecánico; nanogeneradores la producen.
Integrados en ropa, capturan energía de pasos o baile, como en pisos de clubes o botas militares.
Salida baja (milivoltios), pero avances en almacenamiento la harán viable para emergencias.
Prototipos prometen ropa que carga dispositivos con movimiento humano.
Tu yo digital
¿Futuro con gafas AR y suéteres emocionales? ¿Por qué no mainstream aún? Costos altos, producción cara y dudas sobre necesidad.
Privacidad: hackeos exponen datos sensibles. Futuro: implantes?
Los wearables transforman la vida digital. Pronto, tu tecnología será parte de ti.
Nota del autor: Cómo funciona la tecnología usable
Recuerdo mis inicios en golf: swing desastroso sin feedback. Un sensor portátil con app habría revelado errores como rotación de cadera corta. Esa es la promesa de los wearables. Estoy convencido.