Truvada (nombre comercial de la profilaxis preexposición o PrEP) en una bandeja. Estudios confirman su alta efectividad para prevenir el VIH. En la lucha contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la ciencia avanza con la PrEP, píldoras diseñadas para grupos de alto riesgo. Tomada diariamente según indicaciones, reduce el riesgo de infección en un 92%, según expertos de los CDC.
La PrEP combina dos antirretrovirales usados para tratar el VIH, en dosis menores, ya que previene mejor que trata infecciones establecidas, explica Dawn K. Smith, MD, líder de intervenciones biomédicas en la División de Prevención del VIH/SIDA de los CDC.
No es para todos: se recomienda a personas VIH-negativas con conductas de alto riesgo, como sexo sin protección con parejas posiblemente positivas, hombres que tienen sexo con hombres con sexo anal sin condón reciente, o con ETS diagnosticadas. También para parejas de seropositivos no suprimidos viralmente.
"No todas las parejas de seropositivos necesitan PrEP", aclara el Dr. Smith. "Útil cuando hay carga viral detectable en la pareja".
Aprobada desde 2012 (estudios clave en 2010-2014), Truvada es segura: efectos secundarios leves (náuseas, dolor de cabeza) en ~10% de usuarios, resuelven en dos semanas. La mayoría no nota diferencias.
Desafíos: poca awareness entre médicos y pacientes. "Debemos educar a proveedores y grupos de riesgo", dice Smith.
¿Reduce uso de condones? Estudios preliminares muestran que usuarios combinan PrEP con condones, reduciendo ansiedad. Expertos recomiendan: "PrEP + condones es más efectivo".
En países en desarrollo como Sudáfrica, acceso vía antirretrovirales existentes; clave implementar guías preventivas.