La Internet cuántica del futuro usará qúbits, unidades de información cuántica capaces de asumir infinitos valores simultáneamente, superando los límites de los bits clásicos.
En febrero de 2020, científicos del Laboratorio Nacional Argonne del Departamento de Energía de EE. UU. y la Universidad de Chicago lograron un entrelazamiento cuántico en una red de bucle de 52 millas (83,7 km) en los suburbios de Chicago. Este avance vincula el comportamiento de partículas diminutas, manteniendo sus estados idénticos.
Si no estás familiarizado con la mecánica cuántica —el estudio del comportamiento de la materia y la energía a escalas subatómicas—, esta tecnología parece revolucionaria. Representa un paso clave hacia una Internet más potente para las próximas décadas.
En lugar de bits binarios (0 o 1), la Internet cuántica empleará qúbits, ofreciendo un ancho de banda masivo. Esto permitirá conectar computadoras cuánticas superpotentes y ejecutar aplicaciones imposibles hoy en día.
"Un internet cuántico será la plataforma de un ecosistema cuántico, donde computadoras, redes y sensores intercambian información de forma integrada", explica David Awschalom, profesor de espintrónica e información cuántica en la Escuela Pritzker de Ingeniería Molecular de la Universidad de Chicago y científico senior en Argonne, líder del proyecto.
Explicando la Internet Cuántica
La Internet cuántica no reemplazará la actual, sino que la complementará, resolviendo limitaciones como la ciberseguridad. Hoy, los mensajes se degradan en repetidores, permitiendo intercepciones. En redes cuánticas, los fotones transmiten datos imposibles de copiar o espiar sin alterarlos, gracias a las leyes cuánticas.
Ray Newell, investigador del Laboratorio Nacional de Los Álamos, destaca: "No puedes copiarla, cortarla ni mirarla sin cambiarla". Esto habilita un cifrado inquebrantable, superior al actual.
"La forma más fácil de entenderlo es la teletransportación cuántica", indica Sumeet Khatri, investigador de la Universidad Estatal de Luisiana. No es como en la ciencia ficción: dos partes comparten partículas entrelazadas para transferir información cuántica (sin superar la velocidad de la luz). Distribuir estos pares globalmente es el reto clave.
Esto sincronizaría relojes con precisión mil veces superior, mejorando GPS, mapeo gravitatorio y telescopios virtuales globales. Nicholas Peters, del Laboratorio Nacional de Oak Ridge, añade: "Podrías ver planetas en otras estrellas".
Además, redes cuánticas globales simularían moléculas complejas para nuevos fármacos y resolverían misterios del universo, como señala Newell.
Desafíos para Construir la Internet Cuántica
La decoherencia cuántica —pérdida rápida de información— y la sensibilidad ambiental son obstáculos. Requiere temperaturas criogénicas o vacío, más hardware innovador. Podría llegar en décadas; un experto chino estima 2030.
Publicado originalmente: 30 de marzo de 2020